Emisión de Constancia de Esquema no Reportable con beneficio fiscal inferior a los 100 mdp


Angélica Valladares

Emisión de Constancia de Esquema no Reportable
con
beneficio fiscal inferior a los 100 mdp

Bajo el “Acuerdo por el que se determinan los montos mínimos respecto de los cuales no se aplicará lo dispuesto en el Capítulo Único del Título Sexto del Código Fiscal de la Federación, denominado De la Revelación de Esquemas Reportables” publicado el pasado 2 de febrero de 2020, se dispone que no serán aplicables a los asesores fiscales o contribuyentes las obligaciones en materia de esquemas reportables a que se refieren las fracciones II a XIV del artículo 199 del CFF, siempre que se trate de esquemas reportables personalizados, y el monto agregado del beneficio fiscal obtenido o que se espere obtener en México, no exceda de 100 millones de pesos.

En ese sentido, los esquemas personalizados que se ubiquen en la fracción I del artículo 199 (aquellos que eviten que autoridades extranjeras intercambien información fiscal o financiera con las autoridades fiscales mexicanas) serán reportables sin importar el monto del beneficio fiscal, asimismo, todos los esquemas generalizados son reportables sin importar el monto.

Al amparo del ya mencionado Acuerdo, asesores y contribuyentes tenían claro el umbral determinado para no aplicar las disposiciones del Título Sexto del CFF, sin embargo, las autoridades han manifestado una posición distinta mediante la publicación de respuestas a “preguntas frecuentes”, donde se puede observar en una de ellas una interpretación a nuestro parecer indebida, conforme a lo siguiente:

De lo anterior se desprende que, bajo la interpretación de la autoridad, no obstante se trate de un esquema reportable personalizado que no supere los 100 millones de pesos, el asesor deberá expedir la constancia de esquema no reportable en el aplicativo del SAT.

Este pronunciamiento es desafortunado y no es acorde con el Acuerdo ya mencionado, puesto que es claro que el umbral de los 100 mdp tiene precisamente como objetivo el relevar de la no observancia y aplicación del Título Sexto del CFF.

Así, lo ideal sería una reflexión y rectificación por parte de la autoridad con respecto a su postura, la cual no solo excede sino también contraviene al objetivo del Acuerdo. En cualquier caso, también se observa conveniente no desviar la adecuada aplicación de las disposiciones fiscales, pues la tendencia actual pareciera que la autoridad pretende fijar la interpretación a través de las preguntas frecuentes que representan el criterio de la autoridad (lo cual generalmente se vuelve arbitrario) y no a través de pronunciamientos y/o la emisión de reglas que otorguen certidumbre jurídica.